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Segundas relaciones después de un divorcio

Las segundas relaciones después de un divorcio, pueden ser una nueva oportunidad de encontrar a otra persona que esta vez nos valore por todo lo que somos. Para volver a confiar de nuevo, se debe aclarar diferentes ideas y miedos que nos vienen a la mente.

Cuando un matrimonio o una relación de pareja que ha durado un tiempo prolongado, ha terminado, nos deja inseguros respecto a la posibilidad de iniciar otra. Por una parte, algo asustados ante la perspectiva de volver a arriesgar nuestra sensibilidad y afectos, y por la otra con el deseo de volver a tener esos sentimientos hermosos, la compañía y el afecto de otra persona, otra pareja que nos acompañe y nos quiera.

Es como saltar al vacío sabiendo que nos espera un recibimiento de agua y bienestar. Da miedo, sí, pero también implica una aventura, un riesgo sabroso que queremos probar. Es un riesgo que vale la pena en sí, pues a cada intento ganamos experiencia que nos ayuda en el siguiente, nos deja recuerdos alejados de la pareja anterior y crea relaciones con más y más personas. Cada una con su propia riqueza interior que podemos incorporar a nuestra agenda de vida si así lo deseamos y decidimos.

Segundas relaciones después de un divorcio
Hay que conocer bien a la segunda oportunidad

Piensa en darte una nueva oportunidad con otra persona

Si estás pensando en este momento, querida amiga o amigo, en volver a iniciar una relación ¡estás pensando bien! pues que haya terminado la relación anterior no significa que tu vida amorosa y sentimental también. Al contrario, el mejor momento siempre es ahora, pues es el único que estamos viviendo.

Dejar para un incierto después lo que podemos vivir hoy es postergar todo lo bueno de la vida. Que siempre es hoy, que el pasado ya se fue y el futuro lo estamos construyendo con nuestras decisiones a cada momento. Ya lo sabemos, claro, pero tendemos a acomodarnos en las situaciones conocidas y nos cuesta un tanto salir de ahí. Del área de confort, como dicen.

Por el contrario, ahora tienes la experiencia y puedes elegir mejor, con más cuidado, a esa persona que va a acompañarte en el futuro. Sin precipitarte mira con cuidado, con atención y curiosidad tu entorno y las personas que conoces. Tal vez te sientas especialmente cómodo con esa muchacha o ese hombre que tratas con frecuencia y te gustaría acercarte más, sin saber bien cómo hacerlo.

Sal con tus amigos/as

Cuantas más personas conozcas mejor y lo mismo aplica a experiencias distintas, nuevas.  Podrás evaluar y ampliar tu círculo de oportunidades, aumentar la posibilidad de encontrar a ese alguien especial que satisfaga tus expectativas y enriquecerte personalmente, agregando experiencias con cada amistad, cada conocido, cada vivencia.

Intenta explorar sitios diferentes, especialmente de aquellos que solías ir cuando estabas en tu relación pasada. Que cada actividad te traiga nuevas referencias, oportunidades y alegrías. Esas nuevas referencias te ayudarán al momento de decidir y te darán seguridad. De este modo vas a ver que correr riesgos cada vez es más sencillo y natural y en realidad, muy divertido. Que se convierta en un juego personal, para ti solamente. Si algo no te gusta, pues no lo repites y listo. Si te gusta, encontraste una alegría y tal vez puedas profundizarla, repetirla, hacerla tuya.

Te recomiendo hacer una lista escrita de las personas que conoces. A aquellos que te simpatizan especialmente luego puedes enviarles un mensaje o invitarles a compartir algún momento sencillo. Pronto estarás desarrollando amistades y una lleva a la siguiente. De este modo estarás volviendo a tener una vida social sin mayor esfuerzo ni riesgo, y probablemente esa iniciativa te haga popular y valorado(a)

Busca pasa tiempos fuera de casa

Es muy importante que te regales la oportunidad de vivir intensamente. Eso no lo vas a encontrar en el closet o en la cocina de tu casa. Si haces ejercicio y vas al mismo sitio con frecuencia pronto conocerás a las personas que suelen ir ahí. Frecuenta la misma panadería, supermercado, centro comercial, taller. Así harás conocidos y enriquecerás tu reserva de posibilidades. Si lo haces con una sonrisa, con actitud de apertura muy pronto verás que te invitan a diversas actividades, pequeñas o más grandes. Hasta un café con alguien diferente, nuevo en tu vida, puede ser una gran experiencia.

No busques una segunda relación de manera rápida

Sin prisas, que no las hay. Lo ideal es tener la actitud de apertura, de brazos abiertos a recibir lo que la vida traiga bueno y nuevo. En la medida que practiques y conozcas personas podrás evaluar quiénes quisieras tener más cerca y así hacer un círculo de amistades. Es muy probable que alguno(a) destaque. Pero como no hay apuro, podrás tomarte el tiempo hasta estar seguro o segura de que vale el esfuerzo y la inversión de tiempo que profundizar una relación requiere.

La nueva persona debe tener un perfil proactivo

Las personas atractivas lo son no por su físico sino por su espíritu. Conviene siempre acercarse a las personas que reflejan bienestar, equilibrio, salud mental, alegría. Una mente organizada se nota, tanto en los detalles externos como en el mensaje que transmiten. Tienes ahora la experiencia y puedes filtrar con más éxito para encontrar a quien te venga mejor. Que se adecue a tus expectativas, personalidad y deseos.

En todo caso, busca rodearte de gente positiva. Es fácil notarlos, están abiertos a nuevas experiencias y a aprender de cada circunstancia. Quienes viven quejándose o enojados no transmiten buena energía y no te convienen ahora, que estás pensando en correr otra vez el riesgo de abrir tu corazón.

Conoce bien a la persona antes de dar el primer paso

Antes de dar un paso en esa dirección, asegúrate de conocer todo lo posible a la persona escogida. No puedes equivocarte si vas despacio y avanzando un poco cada vez. Sí vas limitando las expectativas, que es el modo de evitar la frustración, pues nos sentimos defraudados cuando hemos hecho una apuesta muy grande.

Lo mejor es ir paso a paso, así podemos conocer al otro(a) e ir viendo cómo reacciona. Debes fijarte si tiene una expectativa similar a la que te gusta. Sí tiene la libertad para iniciar una relación, qué tan equilibrado(a) es respecto a la rabia, el enojo o la tristeza. Busca también si tiene la disposición a disfrutar de lo nuevo y a experimentar. Es tiempo te dará seguridad y va a disminuir el riesgo al exponerte, antes de dar ese paso fundamental hacia una nueva relación.

No tengas miedo

Así, te sentirás segura(o). Arriesgando poco y además sobre una base bastante sólida, pues te has tomado el tiempo para conocerla(o) y te has hecho una expectativa basada en la realidad, en lo que has visto y compartido hasta ahora. Así tendrás menos miedo de arriesgarte.

Es que se siente miedo ante lo desconocido. La manera de sentir confianza es ésta: darle tiempo a la relación para que florezca, basada en el conocimiento del otro y en la generación de expectativas basadas en la realidad.

Siempre hay riesgos y claro que te han lastimado antes, y probablemente a él o ella también. Así que ambos están un tanto amedrentados porque no quieren repetir una experiencia triste del pasado. En cambio ahora desean un futuro luminoso, alegre, lleno de amor. Si ambos comparten ese deseo seguro encontrarán puntos en común que sirvan como base para los primeros pasos. Para ello se debe ir cuidando los sentimientos propios y los del otro, con la delicadeza que requiere exponer los sentimientos. Con respeto y afecto, se puede volver a construir juntos la posibilidad de un futuro de pareja.

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