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Se murió mi perro y estoy muy triste

El ciclo de vida de un perro, es más corto que el de las personas. Por tanto, es lógico esperar que fallezcan primero. Eso lo sabemos, pero el sentimiento es muy intenso cuando toca despedir a la mascota amada.

Para este artículo me inspire con la tristeza de mi sobrino menor, cuando el me dijo, tío se murió mi perro y estoy triste.

Nuestros perros nos acompañan por años, es nuestro mejor amigo. Se ha convertido en parte de la familia y en un compañero muy cercano.

Las virtudes del perro que solemos escuchar de lealtad, compañerismo, empatía, amor han sido muy apreciadas por nosotros por largo tiempo.

Seguramente compartió muchas horas todos los días contigo, jugó alegre cuando tú lo estabas, comió de tu mano y te preocupaste cuando enfermó.

Ahora que se ha ido extrañas su presencia constante y sus hábitos simpáticos, su compañía desinteresada y su amor resistente a toda prueba.

Por todos estos sentimientos que están involucrados, la muerte de nuestra mascota nos causa una profunda pena, tan honda que probablemente nos ha invadido el corazón.

Quien no ha tenido una relación así no puede entenderla,  y seguramente nos mire con indiferencia o lástima, pero el sentimiento es genuino y verdadero, es una gran herida en el alma que nos hace llorar.

Se murió mi perro y estoy muy triste
Un perrito, no es una mascota cualquiera, es un integrante más de la familia, del cual, hay que cuidarlo como a un hijo.

¿Por qué duele tanto la partida de nuestro compañero?

Porque la relación que se construyó durante el tiempo de vida, fue muy importante para nosotros. Con el tiempo fue creciendo más el cariño hacia al perrito. Le enseñamos desde cachorro dónde hacer diferentes actividades, a jugar, lo alimentamos, bañamos y llevamos al médico.

Lo acompañamos en sus malestares y lo vimos crecer. Su ausencia se nota, claro, pues parte de la vida se nos fue ocupándonos de su bienestar. Y a cambio recibimos mucho amor.

Evita los sentimientos tristes

Es posible que te sientas culpable, por acción u omisión. Si el deceso ocurrió por un accidente o te robaron el animalito, puede que sientas que no lo protegiste, y por eso sucedió.

Si fue por una enfermedad tal vez pienses que pudiste hacer más para atenderle. Y si tuviste que sacrificarlo, quizás te sientas aún más responsable.

 Esos pensamientos solamente hacen que tu pena sea más profunda y no te lo devolverán. Pero así son los sentimientos y necesitas tiempo para procesarlo.

Acepta la despedida nuestro amigo

Es difícil, lo sabemos, aceptar que se ha ido. Tenemos aún sus cosas pero ya no está, ni ladra cuando nos ve ni le vamos a volver a servir su plato. No habrá sobras ni golosinas que coma, y si dormía contigo te hará falta, pues no volverá a hacerlo.

El dolor puede ser igual de intenso que al perder un familiar, y es que el perro llega a ocupar por años un lugar muy importante en nuestras vidas. Aceptarlo es duro pero es necesario y puedes necesitar un tiempo para aceptarlo.

La realidad te lo demostrará cada día pero tú puedes hacer más llevadero el proceso.

  • Guarda sus cosas para no estar viéndolas todo el tiempo, eso ayudará bastante a que puedas distraer tu mente en otras cosas. Tal vez puedas regalar alguno de sus juguetes u otra cosa a algún cachorrito que conozcas.
  • Cambia algunos hábitos que lo involucraban. Si todos los días ibas al parque con tu perrito cambia esa rutina, al menos por unos días. El luto por una mascota amada puede prolongase meses, pero no es necesario que sufras de más.
  • Habla con alguien de tus sentimientos, seguramente encontrarás en quienes te quieren unos interlocutores buenos con quien compartir la tristeza. Ellos también aportarán recuerdos y cuentos que pueden terminar haciéndote reír y recordando momentos buenos.

Dale la mejor despedida

Muchas personas en tu situación han encontrado alivio al dolor preparando algo especial en memoria de su perro. A tu estilo y deseo puedes tal vez organizar una despedida sentimental.

Hacer un pequeño altar con una foto o incluso contratar una bóveda en un cementerio de mascotas y visitarlo algunas veces. Tus sentimientos son verdaderos y expresarlos te ayudará a superar la tristeza.

En mi caso, busqué el mejor lugar de mi hogar, bajo un árbol le di la última despedida. No puse nada sobre ella más que una planta, que el día de hoy esta un ahí.

Recuerda lo mejor

Una de las dificultades para afrontar el deceso de una mascota, es que por lo general no podemos visitarla en un cementerio. Si dispusiste que cremaran a tu perro tendrás un envase con sus cenizas, te sugerimos que no lo tengas enfrente todo el día.

Tal vez llevar sus restos al sitio que le gustaba sea una buena idea y así su recuerdo se esparcirá en el ambiente.

Si te has encerrado en casa sin ganas de salir por la tristeza, oblígate a dar un paseo. Uno corto para empezar y verás que el siguiente será más sencillo, hasta que se haga natural.

Sabemos que cuesta hablar del tema, pero estás lleno de recuerdos lindos de cuando compartiste con tu perrito.

Cuando era cachorrito, cuando creció, las veces que no hizo caso, las historias graciosas, tendrás muchas. Y a medida que vayas recordando tantos buenos momentos también podrás recuperar la alegría, poquito a poco.

Supera estos momentos asintiendo con lo mejor que dio el perrito

En este momento estás muy triste y es normal que sea así, has tenido que enfrentar una pérdida muy dolorosa. Aceptarlo es el primer paso y el segundo es superarlo, podrás en la medida que te esfuerces un poco.

Mantenerte consciente del hecho real, que se fue y que lo extrañas pero que debes seguir adelante con tu vida te ayudará mucho. Somos lo que pensamos, si piensas que lo puedes superar seguro vas a poder hacerlo.

Te ayudará recordar que su vida fue buena contigo, eso inspira agradecimiento. Si agradecemos a la vida por haberlo tenido y por los buenos momentos no podemos sentir tristeza al mismo tiempo.

Pensar que ahora estará en un lugar mejor inspira esperanza y también fuerza, energías que justamente ahora es cuando más las necesitas para superar estos sentimientos tan oscuros.

Al recordar todas las cosas que hiciste por tu mascota el sentimiento de culpa desaparecerá, es claro que siempre lo quisiste y que lo llevas en el corazón.

Fue un buen amigo y tú fuiste un buen amo, y ahora que no está no querría que tú sufras. Por esa razón es necesario que superes el sentimiento de tristeza y vuelvas a disfrutar las cosas buenas de la vida y a sentir alegría.

Dale las últimas palabras y el adiós definitivo

Superar el dolor no significa olvidar. Nunca lo hacemos, todos lo vivido en nuestra existencia nos acompaña en el recuerdo y mientras lo mantengamos seguirá vivo, de alguna manera, ese sentimiento de amor.

Pero el tiempo cura las heridas y cada día experimentamos nuevas cosas, ésa es la forma de superar definitivamente la pérdida.

Así que nos toca recibir con los brazos abiertos las nuevas aventuras y oportunidades que la vida trae. Y al aprovecharlas creamos para nosotros nuevas memorias y referencias que van distanciando las anteriores.

Por eso podemos recordar pero dejamos de sufrir, porque nuestra energía se va enfocando en lo nuevo de cada día.

Es parte de la vida decir adiós al pasado, lo contrario sería estancarnos en un recuerdo y perdernos el presente. Puede ayudarte hacer un plan y escribirlo, con las nuevas cosas que deseas hacer, que te gusten, de modo que puedas separarte de ese recuerdo doloroso.

Si lo escribes podrás revisarlo con frecuencia y así felicitarte por cada logro alcanzado, plantearte retos nuevos y cambiar de rumbo si ves que te desvías.

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