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Qué hacer después del divorcio: reflexiones de vida

Si estas leyendo este artículo, es porque te separaste con tu esposo/a. Estas en el lugar indicado, Qué hacer después del divorcio: reflexiones de vida, es un artículo que da pautas para reflexionar sobre todo el suceso transcurrido.

Toda separación implica un tiempo de duelo. Qué claro queda, querida amiga o amigo, al llamarlo así, que es tan doloroso y afecta tan profundamente a la persona como perder a un ser querido, y al igual que en ese caso necesitamos reunir fuerzas y superar la tristeza, la rabia y la parálisis para continuar con nuestras vidas.

Claro que éste es un proceso, y por lo tanto tiene etapas. Superarlas puede ser rápido y no, dependiendo de cada persona, de lo intensa que haya sido la relación y de las muchas o no tantas ramificaciones, conexiones, dependencias que se hayan creado en el tiempo de convivencia. Pero desde ya te digo que se supera, que estos sentimientos tan intensos que hoy te agobian irán paulatinamente disminuyendo y ocupando menos espacio, importando menos. Que el horizonte se despejará y aunque parezca imposible ahora, te vas a recuperar. Bien lo sabes, muchos otros lo han logrado. Incluso personas cercanas a ti.

Qué hacer después del divorcio reflexiones de vida
Que pasos debes hacer para un divorcio

Debes aceptar el proceso de separación

Lo primero, indispensable, es que aceptes que la relación terminó. Decirlo es más sencillo que lograrlo, pues en nuestra mente estamos programados por la repetición y la costumbre  a estar con esa persona y a compartir nuestra vida con ella (o con él, que a efectos de estas reflexiones es igual). Hemos hablado en este espacio de la aceptación, y es importante volver a hacerlo.

Quizás en el pensamiento o la imaginación están presentes esperanzas de recuperar tu pareja, de hacer borrón y cuenta nueva con el pasado y volver a vivir juntos. Pero si estamos hablando de divorcio, esa posibilidad ya no existe y debes aceptarlo lo antes posible, pues enfrentas un momento crucial. En medio de la situación, y tan afectado(a) como estás debes enfrentar un proceso legal fundamental y que, de llevarse bien, va a ayudarte a reconstruir tu vida material y emocional. Y mal llevado puede perjudicarte mucho.

Asesórate con un buen abogado

Es muy importante que tu representante legal conozca muy bien tus aspiraciones y la circunstancia de la separación. Los bienes en común y las inversiones realizadas. Te dirá (y es cierto) que los bienes de tu pareja que adquirió en el tiempo del matrimonio son de ambos, y que tanto derecho tienes a éstos como tu cónyuge. Esto también aplica a las parejas en las que no hay matrimonio firmado pero sí hijos en común. Con los mismos derechos que una persona casada.

También te dirá, si es sincero o sincera que no puedes lograr todo lo que aspiras. Que un divorcio es una negociación en la que cada parte ha de ceder un poco para lograr un trato. Y que el objetivo final es que ambos puedan continuar con sus vidas, resuelto ya lo material, lo relativo a la custodia de los hijos (si los hay) y a los compromisos por venir.

Y también es fundamental que tu abogado(a) tenga tu confianza, pues va a convertirse en un pilar para ti durante este proceso. Tal vez sientas la tentación de usarlo para vengar tu rabia, o los obligatorios espacios de encuentro para procurar una reconciliación. Eso es humano, pues estás dolido(a) pero no son los ambientes adecuados para ventilar emociones. Tu abogado debe manejarlo y protegerte.

Pensar en las ventajas después del divorcio

Y como desde ya puedes ver que al final de este proceso está tu libertad aunque no lo veas ahora, necesitas prepararte. Estás separado(a) y pronto tendrás tu divorcio. Eso significa que tu pareja ya no es más el filtro a través del cual ves todo. Ahora puedes hacer planes sola(o), disfrutar tus logros y darte gustos. No requieres aprobación  ni tampoco tendrás reproches. Que lo tuyo es para ti.

Tal vez no puedes verlo ahora, así que te ayudaré un poquito: si quieres hacer algo que tu pareja reprobaría, pues ya no necesitas pensar en eso. Aquellas actividades o personas que no le gustaban, pues a ti sí y listo. Que si te provoca acostarte antes o más tarde, tu tiempo te pertenece. Una música, un viaje, decoración, ropa, accesorios, todo lo decides ahora sola(o) sin considerar si molesta a alguien ni tener que soportar críticas.

Manejar dinero también es un tema. Seguramente tenías que pensar en los dos al momento de gastar en alguna cosa de tu gusto. Pero esa limitación desapareció, así que puedes con total libertad decidir sobre tus recursos. ¡Disfrútalo! Puede sentirse raro al principio, pero es genial y te acostumbrarás.

Buscar nuevas oportunidades

Esta posibilidad que se abre, como una ventana a un panorama fresco y nuevo, es maravillosa. Tienes que vivirla como un regalo, y agradecerlo. Sé que es difícil y que no tienes la costumbre, probablemente al principio extrañes compartir las decisiones y también los riesgos y costos que puede implicar, pero rápidamente vas a disfrutarlo como lo que es: una manifestación de tu independencia, de tu criterio y de tu madurez.

En este camino vale la pena detenerse un momento y revisar: ¿Qué me gustaba hacer antes del compromiso, que dejé de hacer? ¿Qué sacrifiqué? Pues mucho puede recuperarse: volver a estudiar, cambiar de trabajo, hacer ejercicios o rutinas. Reencontrarte con personas que fueron importantes para ti o que disfrutabas ver y abandonaste para evitar asperezas en tu relación, por ejemplo.

Y en lo personal también es un espacio fresco. Y una oportunidad para cuidar mejor a la persona más importante de todas ¡Tú mismo o misma! Estás en pleno proceso de divorcio, necesitas consentirte un poco. Si puedes costearlo regálate una experiencia de descanso, un spa, ropa linda, tal vez un cambio en tu cabello y estilo. Para hombres y mujeres, para todos, vernos bien en el espejo mejora el humor, aumenta la autoestima, nos da bienestar y ayuda a superar los ratos amargos.

Rodeáte de buena compañía

Elije bien las compañías, querida amiga o amigo. En este momento no te conviene estar con personas negativas o que compartan enojos o tristezas. ¡Todo lo contrario! Quien bien te quiere te trae flores. Alegrías, historias, cuentos positivos. Risas y abrazos. Si te alejaste de tu familia es un buen momento para volver a acercarte, seguramente estarán de tu lado, contigo, para apoyarte.

Sonríe, sonríe siempre. Las personas sonrientes atraen a los demás, abren espacios atractivos a las otras personas. Permiten que quienes te quieren te vean bien y se sientan más atraías, con deseos de compartir contigo. También funciona hacia adentro, sonreír genera un estado de bienestar. Y te hace más hermosa(o). Si te cuesta, inténtalo un poquito y practica, que también se vuelve un hábito.

Decide tu mejor futuro

Y dado que estás tomando decisiones, es también el momento de ver hacia adelante. Que el pasado ya está escrito y no podemos cambiarlo. Y el presente es un instante. Pero podemos influir en lo que viene, tomando las decisiones correctas. Las que más te beneficien. Visualizar es la herramienta más efectiva de todas: ¿Cómo te ves en seis meses, en un año, en cinco? Recrea en tu mente esos escenarios y haz un plan. Escríbelo, con metas que puedas verificar y revisar cada vez  que te parezca necesario. De ese modo puedes aplicar correctivos en el camino para evitar desviaciones y volver al sendero planeado.

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