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¿Por qué no se puede olvidar a una persona?

Algunas personas son muy importantes en nuestra vida, nos marcan profundamente y queremos tenerlas cerca siempre, con nosotros. Queremos que no se vayan nunca, y si se alejan sufrimos intensamente y no encontramos cómo superar ese dolor. Solo llegamos a preguntarnos ¿Por qué no se puede olvidar a una persona?

Algunas veces las personas se alejan de modo irremediable, por ejemplo, al fallecer. En otras oportunidades la razón es por rupturas, con malentendidos o peleas. También puede ser porque se alejan físicamente, a otro país o ciudad. O hacen pareja y nos ignoran, o les resulta imposible mantener la relación con nosotros por razones obvias.

O pueden ser relaciones de pareja, amores que ya no pueden ser. Por separaciones, cualquiera sea la causa. Y nos dejan con el corazón herido, lastimado. La reacción natural es protegernos, pues estamos heridos y hace falta tiempo para vivir la curación y superar el trauma. En las separaciones y rupturas suceden sentimientos comunes, de duelo y dolor.

¿Por qué no se puede olvidar a una persona?
Objetivos en la vida, es lo que nos falta para no pensar en los problemas.

Vamos a enumerar varias razones por lo que no puedes llegar a olvidar fácilmente a una persona:

  1. Aun piensas que puedes ser feliz con él o ella.

El primer paso para superar una ruptura es aceptar que es definitiva. Pero claro, si estás pensando que la relación puede recuperarse, que en algún momento él o ella va a regresar y todo va a ser bueno, que van a ser felices para siempre juntos, vas a querer quedarte ahí, en ese lugar estancado de tus emociones.

La vida no es así, solamente las películas de princesas y príncipes tienen esos finales. No puedes verlo en este momento, pero lo saludable abandonar ese pensamiento de reconciliación y entender que las relaciones terminan, a veces, y que las personas se recuperan siempre.

  1. Solo crees en la felicidad al lado de él o ella.

Porque piensas que es la única mujer o el único hombre para ti. Que no habrá otra oportunidad, que éste es el único boleto de tren que te puede llevar al destino de tus sueños. No es así, claro, hasta tú lo puedes ver cuando te pones objetivo(a) pero los sentimientos no son razonables. Pero no puedes verlo ahora, están mirando tu futuro a través de un vidrio empañado y borroso y no distingues lo maravilloso que te está esperando, una vez que superes esta herida y cures tu corazón.

  1. Olvidar tus prioridades y resaltar solo de la otra persona

Por esa razón, porque te parece que la única posibilidad de ser feliz pasa por mantenerlo(a) cerca, ahí contigo, es que no puedes soltar el pensamiento. Que va y viene, siempre regresa. A esa película que te has hecho en la que tú  y él o ella son los únicos protagonistas. E imaginas que vuelve y se perdonan y abrazan y se prometen seguir juntos por encima de cualquier obstáculo.

Porque lo o la ves tan maravilloso(a) y especial. Insustituible. Entonces reaccionas dispuesto a sacrificar tus gustos y preferencias. A complacer en todo lo que puedas. A hacer de sus prioridades las tuyas y que lo importante sea todo lo que él o ella necesiten.

  1. Por no dedicar tu tiempo a otros sucesos de tu vida

De ese modo, poniendo sus intereses en la prioridad por encima de los tuyos, no queda tiempo ni disposición para que tú puedas ser feliz. Interesarte por tu propio crecimiento y desarrollo. Dedicarte a tus aficiones, gustos, familia, proyectos. Le dedicas tanto de ti que anula tu propio yo. Y tu ego, tu autoestima, se va lastimando, día tras día, diciéndote que vales poco, que no mereces premiarte sino a través de la satisfacción de él o ella. Le has dado un poder gigantesco sobre ti, y ahora que ya no está no puedes concebir seguir adelante.

  1. Olvidas que hay mucho que vivir afuera.

Por eso no has podido olvidarle. Les das prioridad sobre ti, en tu propia vida. Estás dejando de vivir y disfrutar. Dejas hacer actividades y participar en sucesos que te eleven la autoestima, te alegren, te hagan feliz. Y ése es el verdadero objetivo de la vida, aunque a veces lo olvidamos para dedicarnos a atender a otro.

Por un lado te haces daño al entregar tanto de ti, pues nunca te lo van a agradecer como tú esperas. Ese sacrificio que haces tu pareja no lo agradece, pues tú mismo no le das valor. Parece que tu premio es su felicidad, no valoras la tuya propia. Y por otra parte, si lo da por normal, te lastima a cada momento pues necesitas esa valoración y ese amor que en realidad tú mismo te niegas.

Estás perdiendo las oportunidades, y la vida es una sola. Y no repite, se vive una sola vez. En el momento que aceptes que necesitas olvidarle y seguir adelante comenzará el cambio que te va a llevar a superar el dolor y la tristeza. Y la rabia que a ratos te invade y te hace pensar en injusticias, en sacrificios y en pérdidas. Todos esos sentimientos negativos comienzan a desaparecer en el momento mismo en que decides que hasta aquí, que desde ahora vas a valorarte por encima de cualquier otra persona, que te vas a cuidar y a proteger mejor y que vas superar esta situación que te tiene tan mal.

  1. La falta de costumbre de crear o buscar metas que cumplir.

Comienzas la curación aceptando el cambio. Como si fueran etapas, vas a experimentar rabia y tristeza mientras avanzas en tu proceso y vas viendo cómo los cambios que iniciaste van trayendo aire fresco, nuevas posibilidades.

No estás acostumbrado(a) a decidir por ti mismo, sin tomar en cuenta sus necesidades, qué es lo que vas a hacer. Es una oportunidad maravillosa y vas a descubrirla a cada paso. Fíjate metas que te acerquen a tu disfrute, a tu alegría. Puedes hacer un plan y escribirlo, de ese modo puedes revisarlo de vez en cuando y alegrarte por tus logros. Y agregar otras metas a medida que vas alcanzando las anteriores.

Incluye en tus objetivos actividades que te produzcan placer. No podrás olvidar a esa persona especial a menos que tengas con qué sustituirla, así que necesitas conocer otras personas. No necesariamente para el amor, que en este momento estás vulnerable y no te conviene. Pero sí para interactuar, distraerte, incorporar otros planes y proyectos al tuyo y compartir experiencias distintas, que te van a enriquecer, a distraer y a ocupar tu tiempo. Si estás atendiendo otros temas la memoria, ocupada por registrar nuevas personas, amistades y vivencias no va a tener tiempo de estar regresando a donde está el dolor y el sufrimiento.

Mis últimas palabras si llegas a ser una persona con objetivos

Poco a poco irás creando nuevas costumbres y referencias a las que acudir en tu pensamiento. Esa es la manera de superar el pensamiento obsesivo, repetitivo que te abruma y deprime, donde esa persona que quieres olvidar perderá importancia hasta desaparecer. A menos que en algún momento quieras acordarte o te lo o la encuentres por ahí.

Sin embargo, si tomas muy enserio crear metas en tu vida, verás que tu ex ya no representa dolor alguno. De hecho, podrías hablarle normalmente y tus sentimientos están ya en otro lugar de tu vida, buscando otros horizontes y disfrutando otras experiencias.

Se dueño(a) de tu vida y sin exponer tus sentimientos. Protegida(o) con otros intereses que te ayudan a crecer. Supera esta situación actual con objetivos alcanzables y lograrás olvidar a esa persona, o sustituir su recuerdo triste o doloroso por nuevas anécdotas que te hagan sentir orgulloso(a) de ti.

¿Por qué no se puede olvidar a una persona?
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